domingo, 29 de julio de 2012

Cuando las cabezas de las Mujeres se juntan alrededor "del fuego"



Alguien me dijo que no es casual... que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi ti...erra personal.

Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de "un fuego", nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, refunfuñan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el lugar donde jugábamos en la infancia, el salón de una casa, el corredor de una facultad, una cerveza en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
 Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de "vente el sábado" porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.

El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada...y sin embargo... detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
 Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces... los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos.
 Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor "del fuego" que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.


Simone Seija Paseyro

FUENTE: Los Ojos del Alma
 


Hay más felicidad en dar que en recibir, y esto es absolutamente cierto.

La felicidad no está como un ente fuera de nosotros y se hace patente, sensible, cuando damos, cuando compartimos, cuando amamos.

Por eso si quieres ser feliz, aprende primero a dar y a amar y aprende de las cosas simples y sencillas que quizá puedan servirte.
No esperes oportunidad, créala. No busques amor, dalo tú. No pidas amistad, mejor concédela.
No desperdicies el sufrimiento y los errores, aprende de cada uno de ellos. No tengas prejuicios, ten disponibilidad.

Desprecia siempre lo vulgar, lo corriente, porque vales mucho más que las cosas que te da la vida.
Define cuál es tu verdad y defiéndela con orgullo, porque es absolutamente tuya.

Vive pensando en las cosas que la vida te otorga, no en las que no te ha dado, porque ni siquiera has buscado las oportunidades necesarias.
Y recuerda que los dones más valiosos son la paz, la alegría, el silencio, un buen libro, una buena canción, un gran amor, un buen recuerdo… Cada día, sin importar si el año comienza o está terminando ya o estás justo a la mitad, es un buen momento para recapacitar lo que estás haciendo, lo que pienses, lo que sientas y lo que quieres. Piensa que las cosas son más sencillas de lo que parecen, piensa en no ser rebuscado ni complicado. Piensa en lo que realmente vale la pena: que es lo que tienes dentro de ti mismo.

Disfruta la felicidad que ahora tienes, nadie sabe qué vendrá el día de mañana.


LA BELLEZA DEL ABRAZO


Me gusta sentir que los brazos y las manos no son sino una prolongación del corazón.

Por eso abrazar y dejarse abrazar es uno de los gestos que más humanos nos muestra y, sobre todo, que mejor revela lo mejor que podemos llevar dentro.
...
Un abrazo es siempre expresión de un pulso, el pulso de la amistad, vínculo del espíritu.


Un abrazo es siempre manifestación de un latido, el latido del amor, reclamo de la sangre.

En él, las hebras de nuestros brazos se unen en un mismo pespunte.

El abrazo es puente que me acerca a la orilla del otro, es camino que me adentra en lo mejor de mí mismo, es sendero colmado de afecto, mar de emociones, río por el que circulan silenciosas las palabras que no pueden decirse.

Todo aquello que no podemos decir y expresar cuando la boca se obstruye, cuando la emoción nos ahoga, se encauza y se libera a través de los meandros de nuestros abrazos.
 Cuando las palabras faltan, y también cuando las palabras sobran, aparece el abrazo como susurro del alma.

Un abrazo es siempre palabra vertida en silencio, frase concreta y exacta, expresión precisa, verbo hecho carne.

El abrazo aproxima corazones, aúna latidos, acerca presencias, es pañuelo que enjuaga lágrimas y bandera que ondea al viento nuestra más honda alegría.

El abrazo es salud que se contagia.

El abrazo es alivio, calma, espacio sin tiempo, tiempo vivido en el espacio sagrado de lo circular donde lo tuyo es mío y lo mío tuyo porque mientras estamos abrazados, estamos en lo mismo, vivimos lo mismo.

El abrazo, en su circularidad, es pura geometría del amor, sello de comunión.

En él se secan las lágrimas frías del dolor y de él brotan tiernas las suaves lágrimas del gozo.

El abrazo es el pincel que mejor traza la línea curva de la sonrisa, es lumbre que enciende nuestros ojos y luz que ilumina nuestro rostro. En su belleza, el abrazo rehace nuestra hermosura y nos devuelve al mundo como regalo.

Fuente:  JOSÉ MARÍA TORO
 

sábado, 28 de julio de 2012

LA NATURALEZA DEL ALMA



En la vastedad del océano no existe el ego. Visto a distancia, desde la Luna o desde un satélite, el océano parece quieto e inanimado, una enorme franja azul que circunda la Tierra. Sin embargo, conforme nos acercamos, comprobamos que está en movimiento
constante, agitado por corrientes y mareas, remolinos y olas.

Nosotros vemos estos patrones como entidades distintas. Cuando una ola se levanta podemos ver su cresta, su rompimiento y su movimiento hacia la orilla. Sin embargo, es imposible separar la ola del océano. Es imposible sacar una ola con un balde y
llevarla a casa. Si tomas una fotografía de una ola y regresas al día
siguiente, ninguna será exactamente igual.

El océano es una analogía maravillosa para comprender el alma. Imagina que el océano ¿es la realidad no circunscrita, el campo de posibilidades infinitas, el nivel virtual de existencia que sincroniza todo. Cada uno de nosotros es como
una ola de ese océano. Somos creados a partir de él y constituye la esencia misma de lo que somos. Así como las olas tienen una forma específica, nosotros adoptamos intrincados patrones de realidad no circunscrita. Este océano vasto e infinito de posibilidad es la esencia del mundo físico. El océano representa lo no circunscrito y la ola, lo circunscrito. Ambos están íntimamente vinculados.

Una vez que sabemos que el alma deriva del reino no circunscrito o virtual, nuestro lugar en el Universo se hace evidente: somos tanto circunscritos como no circunscritos, patrones individuales que emergen de la inteligencia no circunscrita, la cual es parte de todo y de todos los demás. Podemos pensar entonces que el alma tiene dos partes. El alma vasta, no circunscrita, existe en el nivel virtual o espiritual. Es poderosa, pura y capaz de cualquier cosa.
La parte personal, circunscrita, existe en el nivel cuántico. Ésta es la que se manifiesta en nuestra vida cotidiana y que mantiene la esencia de lo que somos.

También es poderosa, pura y capaz de cualquier cosa. El mismo potencial ilimitado del espíritu infinito también reside en cada uno. Nuestra alma personal, aquélla en la que pensamos cuando pensamos en nosotros, es una floración del akna eterna. Si aprendiéramos a vivir desde el nivel del alma, veríamos que la parte más valiosa y luminosa de nuestro ser está conectada con todos los ritmos del Universo. Seríamos conscientes de nuestra capacidad de hacer milagros. Dejaríamos de sentir temor, añoranza, odio, ansiedad y duda. Vivir desde el nivel del alma, significa dejar atrás el ego y las limitaciones de la mente que nos atan a los sucesos y consecuencias del mundo físico.

En la vastedad del océano, nada reclama atención individual. Hay olas, remolinos y mareas, pero en última instancia, todo es océano. Nosotros somos patrones del ámbito cuántico que aparentan ser personas; en última instancia, todo es espíritu. -

Fuente: SINCRODESTINO - Deepak Chopra-

NO PIENSO...



Ante el mar , no pienso, fluyo como el agua
ante el árbol, no pienso, dejo que el viento me abrace
ante la montaña, no pienso, dejo que mi cuerpo sea... una pequeña piedra
ante el río, no pienso, viajo en una dirección de libertad.

Ante los animales, no pienso, dejo que los movimientos sean
ante la noche, no pienso, cierro los ojos y soy estrella
ante el sol ,no pienso, dejo que el calor me lleve
ante el frío , muero sin morir.

Ante las personas, no pienso, esquivo su nube
ante la ciudad ,no pienso, me hago puerta abierta
ante la luz, no pienso, dejo retales de oscuridad deseada
ante la oscuridad, no pienso, dejo que mi luz traspase

Ante los problemas, los seres mediatizados,
los abusos mentales, los físicos,
no pienso, voy a la tierra de nadie,
Donde se puede estar
se puede respirar la vida
y donde cada pensamiento
tiene su razón de ser.


Quien busca, espera, pide
no encuentra,
nada le viene,
nada recibe.

Tunkashila, desacelera el ritmo de mi vida.
Aun así el latido de mi Corazón por calmar mi vida.

... Disminuye mi paso en una visión de eternas extensiones del tiempo.

Dame la calma en medio de la confusión y la estabilidad de las antiguas montañas.

Rompe mi tensión con la música serena del canto de los pájaros.

Ayúdame a conocer el poder mágico del sueño.

Enséñame el arte de tomar pequeños descansos, ralentizar mi ritmo para ver una flor, acariciar a un animal, y leer las estrellas.

Recuérdame la fábula de la liebre y la tortuga, ya que podemos aprender que en una carrera no siempre ganan los que van más rápido, y que en la vida se puede hacer algo mejor que el aumento de su velocidad.

Levántame la mirada al Gran Árbol de Roble y saber que se ha convertido en grande y fuerte porque creció lentamente y bien.
 Desacelera el ritmo de mi vida Gran Espíritu, e inspira a hundir mis raíces para que pueda volar a las estrellas en mi mayor destino.

 Fuente:  Lakota Sioux

jueves, 5 de julio de 2012

CONTINUAR




Al terminar viene la realización.
Con la realización viene la liberación.
La liberación te permite continuar.
Ni siquiera la muerte es un verdadero final.
La vida es infinita continuación.

Siempre termina lo que comiences. Sólo eso es ya suficiente disciplina y sabiduría. Si puedes seguir esa regla, serás superior a la mayoría de las personas.

Cuando llegues al final de un ciclo, uno nuevo comenzará. Podrías decir que la conclusión realmente comienza en alguna parte hacia la mitad de un ciclo y que los nuevos comienzos son engendrados por acciones previas.

Completar un ciclo significa realización. Significa que has alcanzado auto conocimiento, disciplina, y una nueva forma de comprenderte a ti mismo y al mundo que te rodea. No puedes detenerte allí, por supuesto. Siempre hay nuevos horizontes. Pero puedes ir a alcanzar esas nuevas vistas con renovada confianza y sabiduría.
 Con cada vuelta de la rueda llegas más lejos. Con cada vuelta de la rueda te liberas a ti mismo de la ciénaga de la ignorancia. Con cada vuelta de la rueda viene la continuación.

Gira la rueda de tu vida. Haz revoluciones completas. Celebra cada vuelta. Y persevera con alegría.


Este espacio está siendo re-ordenado con consciencia

  Este blog atraviesa un momento de pausa y reestructuración. No para cambiar su esencia, sino para clarificarla . Con el tiempo, las pala...