miércoles, 4 de julio de 2012

Carta del Gran Jefe Seattle a Franklin Pearce



El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.

Quizá, en la actualidad má
s que nunca, esté vigente, esta carta llena de sabiduría, humildad y amor hacía nuestro pequeño planeta escrita de la mano de un “salvaje piel roja”.

Nos hemos desconectado del Mundo en el que habitamos haciendo uso y abuso de él, del inmenso Amor con el que nos provee de todo cuanto podemos necesitar para ser felices y vivir en paz.

Hemos elegido el terror, la destrucción, el expolio de todo cuánto nos rodea sin respeto por nuestros hermanos menores y la belleza que nos regala cada día. Hemos hecho con nuestra forma de vida egoísta y material, con nuestra usura, con nuestra ambición, que se rompa el equilibrio necesario para que la vida y nuestro paso por la Tierra, sean un acto de gratitud y adoración por nuestra morada terrena.
 La Tierra, nuestro hogar, se queja, se retuerce de dolor ante tanta agresión y hoy, que tenemos más medios tecnológicos que nunca para poder hacer de nuestra morada un lugar de todos y para todos, seguimos alejándonos cada vez más y más de ese equilibrio preciso para el sostenimiento de la vida. Hemos perdido el respeto por ella, por nosotros y por todos los seres vivos, sin comprender que, como dice en esta carta el gran Jefe Seattle, formamos parte de ella como ella forma parte de nosotros.

“Carta del Gran Jefe Seattle a Franklin Pearce” (1854).

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad.

Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?

Esa es para nosotros una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros.
Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Jefe Seattle 1854

martes, 3 de julio de 2012

ARBOL




Me gusta pensar que las almas se relacionan como los millares de hojas de un viejo árbol.
Las que penden de nuestro propio tallo están estrechamente relacionadas con nosotros e incluso llegamos a compartir diferentes experiencias con ellas, vivencias del alma.
También nos sentimos estrechamente unidos a las hojas de nuestras ramas. Tenemos algo en común con ellas.
...
Están cerca de nosotros pero no tanto como lo están las hojas de nuestro tallo.
De igual modo, conforme nos vamos alejando por las ramas del árbol, nuestra relación con las otras hojas o almas sigue existiendo pero no es tan íntima como la que tenemos con las hojas más cercanas.
Todos formamos parte de un árbol y un tronco.
Podemos compartir experiencias.
Nos conocemos.
Pero los que pertenecen a nuestro tallo son los más íntimos.
En este bello bosque hay muchos otros árboles.
Cada uno de ellos está conectado con los demás a través del sistema de raíces subterráneo.
De este modo, aunque una hoja se encuentre en un árbol muy lejano y diferente del nuestro, seguiremos conectados a ella. 
Estamos conectados a todas las hojas, pero tenemos una relación más estrecha con las de nuestro árbol, todavía más íntima con las de nuestra rama, y un vínculo que es casi una fusión con las de nuestro tallo.

Fuente: Brian Weiss.
 
 

lunes, 2 de julio de 2012

MIEDO




                                                        Muchas veces tenemos miedo...

Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer.

Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos.

Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas.

Decimos que no, cuando queremos decir que sí.

Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todos cuando deberíamos cerrar la boca.

¿Por qué?

Si sólo vivimos una vez, no hay tiempo para tener miedo.

Entonces basta.

Atrévete, olvídate de que te están mirando.

Intenta la jugada imposible, corre el riesgo.

No te preocupes por ser aceptado.

No te conformes con ser uno más.

Nadie te ata. Nadie te obliga.

Muchas veces, esperamos que las cosas sucedan, y nos olvidamos de lo más importante: creer en nosotros mismos...

Nos conformamos en vez de arriesgarnos.

Nada está escrito. Nada está hecho.

Ni siquiera lo imposible.

Todo depende de decir "puedo" ante cada desafío.

Cuando estamos decididos, tenemos más poder...

Cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, los obstáculos son menores.

Están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.

Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.

Como si cada vez fuera la última.

Convencidos de que la vida misma es un desafío, sufren pero no se quejan.

Porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca y el cansancio termina.

Pero hay algo que nunca desaparecerá: la satisfacción de haberlo logrado.

En sus cuerpos corre la misma sangre.

Lo que los hace diferentes es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima; una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a sí mismo.

Tiempo sobra para los mediocres, pero tiempo falta para realizar tus sueño





APRENDER DE NUESTROS FRACASOS (Daniel Heber)

Image du Blog dahara.centerblog.net

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta para SER personas exitosas es… ¡aprender de "nuestros fracasos"! Aunque en algunas personas éstos han sido más frecuentes que en otras, todos hemos tenido fracasos más de una oportunidad, podemos hablar de líderes políticos que alcanzaron el triunfo después de haber fallado o fracasado en diversas ocasiones pero lo que les ayudó a conquistar sus aspiraciones fue que supieron asimilar con madurez la adversidad comprendiendo que los fracasos son peldaños que conducen al verdadero éxito. Fracaso no significa que todavía no hemos logrado nada, Significa que hemos aprendido algo. Fracaso no significa que hemos actuado como necios, Significa que hemos tenido mucha fe. Fracaso no significa falta de capacidad, significa que debemos hacer las cosas de distinta manera. Fracaso no significa que somos inferiores, Significa que no somos perfectos. Fracaso no significa que hemos perdido nuestra vida, Significa que tenemos buenas razones para comenzar de nuevo. Fracaso no significa que debemos echarnos atrás, Significa que debemos luchar con mayor ahínco. Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas, Significa que tardaremos un poco más en alcanzarlas. Fracaso no significa que Dios nos ha abandonado, Significa que Dios tiene una idea mejor para ti.

Fuente: Daniel Herber



domingo, 1 de julio de 2012

Llamadme Por Mis Verdaderos Nombres




El cosmos está lleno de piedras preciosas.
Deseo ofrecerte un puñado esta mañana.
Cada instante que vives es una piedra preciosa,
que resplandece y contiene Tierra y Cielo,
las aguas y las nubes.

Has de respirar suavemente
para que se revelen los milagros.
De repente oyes a los pájaros cantar,
a los pinos tararear,
ves abrirse a las flores,
el cielo azul,
las nubes blancas,
la sonrisa y el maraviloso aspecto
de tu Bienamado.

Tú, la persona más rica de la Tierra,
que has mendigado la vida en todas partes,
dejas de ser el hijo pródigo.
Vuelve y reclama tu herencia.
Debemos disfrutar de nuestra felicidad
y ofrecerla a todo el mundo.
Aprecia este mismo instante.
Deja partir la corriente de desesperación
y acoge la vida plenamente en tus brazos.

 
Fuente: THICH NHAT HANH
"Llamadme Por Mis Verdaderos Nombres"


domingo, 15 de enero de 2012

EL SUEÑO DEL GUSANO



Un pequeño gusano caminaba un día en dirección al sol.
Muy cerca del camino se encontraba una hormiga, quien le preguntó: -¿Hacia dónde te diriges?
Sin dejar de caminar, contestó: -Anoche tuve un sueño, soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. ¡Me gustó tanto lo que vi en mi sueño que he decidido realizarlo!
La hormiga sorprendida, viendo cómo su amigo se alejaba, le gritó: -¡Debes estar loco! ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar? ¡Si eres una simple oruga! Una piedra será una montaña para ti, un pequeño charco será un mar, y cualquier ramita será una barrera imposible de atravesar.
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.
De pronto oyó la voz de un escarabajo: -¿Hacía dónde te diriges con tanto empeño?
El gusanito le dijo jadeante: -Anoche tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde allí ¡contemplaré todo nuestro mundo!
El escarabajo riéndose a carcajadas le dijo: -Ni yo, con patas más grandes que las tuyas, intentaría llegar hasta allí ¡es imposible!
La oruga sudando continuó su camino, ya había avanzado unos cuantos centímetros.
También se encontró con una araña, un ciempiés, una rana, una flor… todos le aconsejaron a nuestro amigo que regrese a su casa.
¡No lo lograrás jamás! -le dijeron-
Pero él continuó. En su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.
Ya agotado, sin fuerzas, decidió parar a descansar. -Estaré mejor- fue lo último que dijo, y murió.
Todos los animales del valle se reunieron alrededor de él, lo consideraban alguien que murió por querer realizar un sueño irrealizable.
Una mañana en la que el sol brillaba intensamente, todos los animales se volvieron a juntar en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.
De pronto quedaron atónitos. Aquel armazón duro comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta.
Poco a poco, fueron saliendo unas hermosas alas de los colores del arco iris. Aquel impresionante ser que tenían frente a ellos era una mariposa.
Todos quedaron sin palabras… Pudieron contemplar cómo se fue volando hasta la gran montaña a realizar su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

Fuente: Cuento tradicional del Tibet


jueves, 5 de enero de 2012

10 SECRETOS PARA EL ÉXITO Y LA PAZ INTERIOR de Wayne W. Dyer



Primero secreto: mantener la mente abierta a todo y adjunta a la nada
Eso significa que:
Creer que todo es posible si uno tiene suficiente voluntad
Abandonar completamente lo que se adjunta (lugar, objeto, persona)
Aceptar lo que el universo nos ofrece sin juzgar
Segundo secreto: no morir sin haber jugado su propia música interior
Eso significa que:
Escuche a su corazón
Asumir riesgos por su pasión
Saber que el fracaso es una ilusión y que no debemos tener miedo
Tercer secreto: no se puede dar lo que no tienen
Eso significa que:
Cambiar lo que no nos gusta de nosotros mismos
Ámate a ti mismo y el respeto
La búsqueda de su objetivo
Cuarto secreto: tomar el silencio
Eso significa que:
Descubre el valor del silencio
Incorporar más silencio en su vida
Hacer un contacto consciente con Dios
Quinto secreto: renunciar a su historia personal
Eso significa que:
No te aferres al pasado
Vivir en el momento y aceptar la realidad tal como es
Sexto secreto: es imposible resolver un problema con la misma mente que lo creó
Eso significa que:
Aceptar el mundo tal como es
Sabiendo que existe una relación entre cada individuo, todos somos miembros de la familia humana
Séptimo secreto: no hay resentimiento justificado
Eso significa que:
Acepte las opiniones de otras personas, aunque es diferente a la nuestra
Perdonamos a los que pensamos que nos han herido
Octavo secreto: Disfrute de la persona que desea ser
Eso significa que:
hacer un espacio para la inspiración en todas partes.
Noveno tesoro secreto lo divino en ti
Esto significa que:
usted es Dios creador de tu vida y el mundo en que vive.
Décimo secreto: La sabiduría es evitar todos los pensamientos debilitantes
Esto significa que:
su espíritu se nutre con pensamientos de paz, amor, aceptación y buena voluntad.



Este espacio está siendo re-ordenado con consciencia

  Este blog atraviesa un momento de pausa y reestructuración. No para cambiar su esencia, sino para clarificarla . Con el tiempo, las pala...