
Cuando entramos en contacto con un cristal, nuestras vibraciones y las suyas se alinean, de manera que nos cede sus propiedades, y sus efectos los podemos sentir tanto en el cuerpo físico, como en el emocional o mental.
"Cuando un hombre planta árboles a cuya sombra sabe que nunca habrá de sentarse, ha comenzado a entender el sentido de la vida"
Este blog atraviesa un momento de pausa y reestructuración. No para cambiar su esencia, sino para clarificarla . Con el tiempo, las pala...
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