domingo, 10 de julio de 2016

QUINOA




Fuente de la fotografia : www.cocinatis.com

¿Por qué conviene consumir este grano? La respuesta casi resulta una obviedad al repasar los beneficios de la quinoa: alberga hasta 50% más de proteínas que otros granos, y por esto la Organización Mundial de la Salud (OMS) la calificó como a un producto tan apreciable como la leche.

Otra de las razones por la cual este vegetal ganó numerosos adeptos es que puede ser empleado para promover dietas vegetarianas completas por sus múltiples proteínas, o también por funcionar como una variante para quienes desean consumir una menor cantidad de carne animal. Este grano se destaca por su riqueza en hierro, potasio y riboflavina. También posee varias de las vitaminas del complejo B, magnesio, zinc, cobre y otros.

Consejos útiles para la preparación de la quinoa:

Para poder aprovechar los beneficios de la quinoa es importante tener en cuenta algunos consejos que, además, le van a sentar bien al paladar. Para quien la va a consumir es propicio lavar el grano debido al sabor amargo de su cubierta. Si bien en algunos mercados pelan la quínoa antes de venderla, siempre es útil enjuagarla con abundante agua antes de usarla.

A la hora de llevarla a la mesa, las propiedades de la quinoa pueden caer ricas al estómago en recetas que lleven arroz o, inclusive, sustituirlo. No obstante, esta gramínea también puede molerse y mezclarse con harina normal para realizar otras recetas.

Usos de la quinoa


Allende de lo beneficioso que es incorporar la quínoa dentro de una dieta, este grano también puede implementarse en otras áreas.

La medicina ancestral le dio a la quinoa algunos usos sorprendentes. De hecho, algunos de los usos de la quínoa fueron los siguientes: 


Tratamiento de abscesos, hemorragias, luxaciones y cosmética.

Por otro lado, la quinoa tenía una beta asociada a los rituales y ceremonias de los andinos. No obstante, todas las ceremonias en las que se implementaba fueron prohibidas luego de la conquista española, por ser consideradas como liturgias paganas

REMOLACHA




Buena fuente de folatos (importante para mantener células sanas)

 Rica en potasio (mantiene la presión y regula el ritmo cardíaco).

 Es baja en calorías. Se puede utilizar sus hojas y su raíz. Las hojas son comestibles, cocer igual que espinacas, aportan betacaroteno, calcio y hierro.

Proporciona gran cantidad de selenio: una taza cocida y picada, aporta las necesidades diarias de este mineral.


La betarraga es un tónico, reconstituyente y desintoxicante. Un vaso diario es recomendable para afecciones hepáticas y renales, el efecto se intensifica al agregar apio y zanahoria.


El jugo es refrescante y diurético, es útil en inflamaciones de la garganta:

- Ayuda a aliviar molestias de la menopausia
- Ayuda a formar plaquetas sanguíneas
- Ayuda a combatir el reumatismo y la artritis.


La gran riqueza es su contenido en selenio, un antioxidante de gran valor.


TENGA PRESENTE:


- POR SU RIQUEZA EN AZÚCAR, DEBE EVITARSE POR LAS PERSONAS DIABETICAS.
- AL CONSUMIRLAS, LA ORINA Y LAS EXCRETAS SE TIÑEN ROJIZAS

CUÁNTO AZÚCAR TIENE LA FRUTA


Se acostumbra a pensar que la fruta es un alimento saludable, rico en vitaminas y bajo en calorías, y que por ello, se puede comer en cantidad, o al menos, que se puede comer tanta fruta como se desee, pero no es así, pues uno de sus componentes es el azúcar (fructosa, sacarosa y glucosa), desde luego que es infinitamente mejor consumir este azúcar que el que se añade a los alimentos, pero siempre con moderación.
Si sois de los que pensáis que lleváis una dieta muy sana porque coméis mucha fruta, o pretendéis rebajar unos kilos cenando sólo fruta pero hasta que quedáis saciados, empezad desde ya a cambiar el erróneo concepto que tenéis de este alimento, no dejéis de comerlo, pero hacedlo en su justa medida, como todo. En otro momento trataremos el tema de las raciones de fruta, pues la mayoría de personas no saben cuántas fresas, cerezas, ciruelas, sandía o melón, por citar algunos ejemplos, se considera una ración, no siempre es necesario comerse una manzana entera si es muy grande.

También será interesante conocer las razones por las que la fruta, como cualquier otro alimento, debe comerse con moderación, pues no sólo puede afectar al aumento de peso si no hay balance energético, hay que tener en cuenta que la fructosa no se metaboliza igual que la glucosa, normalmente se metaboliza en grasa, y también ejerce acciones sobre las hormonas que pueden provocar problemas relacionados con el síndrome metabólico, como la diabetes, una enfermedad cardiovascular, obesidad…
Para empezar vamos a ver cuánto azúcar tienen las frutas, más que nada para tener una idea de las que tienen más cantidad y por ello se deben comer menos o con raciones más moderadas. Pero que esto no os conduzca a eliminar la fruta de la dieta, se considera un alimento imprescindible y ya sabéis que entre frutas y verduras se recomienda comer cinco raciones al día.
La fuente que utilizamos para conocer los valores nutricionales de los alimentos en esta ocasión es Google, que recoge datos del USDA y de otras entidades especializadas. Hay muchos otros recursos en internet que proporcionan esta información, y siempre hay alguna variación, así que se debe considerar una estimación, pues por ser manzanas no todas tienen el mismo contenido en azúcares.
A continuación os dejamos con una lista de las frutas más consumidas junto a su contenido en azúcares por cada 100 gramos de producto crudo:
  • Aguacate: 0’7 gramos                              Arándano: 4 gramos
  • Frambuesa: 4 gramos                              Fresa: 4’9 gramos
  • Coco: 6 gramos                                        Sandía: 6 gramos
  • Melón: 7 gramos                                      Pomelo: 7 gramos
  • Níspero: 8 gramos                                   Papaya: 8 gramos
  • Melocotón: 9 gramos                               Kiwi: 9 gramos
  • Naranja: 9 gramos                                   Piña: 10 gramos
  • Mandarina: 10 gramos                            Manzana: 10 gramos
  • Ciruela: 10 gramos                                  Pera: 10 gramos
  • Cereza: 12 gramos                                  Plátano: 12 gramos
  • Maracuyá: 12 gramos                             Mango: 14 gramos
  • Granada: 14 gramos                               Higo: 16 gramos
  • Uva: 16 gramos

Fuente:  Gastronomía & Cía

martes, 1 de diciembre de 2015

ME ENSEÑARON LA VERGUENZA




Me enseñaron a avergonzarme de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos.
Me enseñaron que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio.
Y aprendí a no decir lo que pensaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor pensara algo mejor.
Y aprendí a no hacer lo que me apetecía, por vergüenza de que alguien a mi alrededor creyera que era inoportuno.
Y aprendí a no perseguir lo que deseaba, por vergüenza de que alguien a mi alrededor opinara que era inapropiado.
No contenta con someterme a la mirada externa, me plegué también a la vergüenza ajena.
Y aprendí a preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, no vaya a ser que alguien pensara que voy buscando gustar, destacar. Y aprendí a escuchar a la vergüenza al desnudarme, no vaya a ser que me sintiera cómoda en mi cuerpo, y me acostumbrara a enseñarmelo sin miedo.
Y aprendí a consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente.
Y dejé de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de comer o llorar en la calle, de ir sin brasier, de pintarme, de salir sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada.
Y, a base de sentirme cada día más avergonzada, entendí que mi vergüenza nunca iba a sentirse saciada. Que toda la vida iba a imponerse entre yo y mi representante impostada.
Así que busqué a mi sinvergüenza interna.
Y le costó salir un poco, le daba vergüenza.
Pero acabó sacándome a bailar, haciéndome dúo al cantar, saliendo conmigo a la calle con la cara sin lavar, animándome a hablar, a ignorar las cosas que me deberían avergonzar…
Y ahora no tengo tiempo para sentir vergüenza. Estoy ocupada VIVIENDO.


Autoras: Faktoria Lila

lunes, 30 de noviembre de 2015

¡No sólo la carne procesada causa cáncer! OMS identificó 116 elementos más



A pocos días de que la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en ingles, un grupo formado por una veintena de expertos y que depende de la Organización Mundial de la Salud) afirmó que la carne procesada -así como «probablemente» la roja- era carcinógena.

Desde ese momento, esta enfermedad ha copado los diarios de medio mundo y ha vuelto a ser una de las principales causas de preocupación social.

 Sin embargo, la carne no es la única sustancia que puede provocar cáncer. Así lo afirma la misma IARC, la cual cuenta en su página Web con una lista en las que se incluyen decenas y decenas de compuestos y comportamientos que hacen que esta enfermedad aparezca en el cuerpo humano.

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de Salud ha publicado una lista completa de los causantes del cáncer. Entre los amenazantes factores, a pesar de los conocidos como la carne procesada, el tabaquismo y cabinas solares, también aparecen la fabricación y reparación de calzado y muebles, las bebidas alcohólicas y la alimentación de alto contenido en pescado y otros.

Hay más razones para preocuparse. Los expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer han publicado un listado de 116 elementos y actividades reproducido por el diario ‘The Guardian’ que conllevan riesgo de padecer “la plaga de siglo XXI”

A continuación lista completa:

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Fuente:   http://www.lagranepoca.com/internacionales/24195-no-solo-la-carne-procesada-causa-cancer-oms-identifico-116-elementos-mas.html 

15 MOTIVOS POR LOS QUE DEBERIA COMER APIO A DIARIO



El apio es una especie vegetal que se ha utilizado desde la antigüedad tanto como ingrediente de cocina como en la medicina natural por sus propiedades, y es uno de los alimentos más saludables que se pueden consumir tanto crudo, cocido como su jugo, y a diferencia de otros vegetales se pueden comer todas las partes del apio.

 El apio es una rica fuente de vitaminas y minerales esenciales, es rico en ácido fólico y potasio que el cuerpo utiliza para el buen funcionamiento del organismo.

Contiene una gran cantidad de vitamina C lo que hace que el cuerpo aumente su resistencia para combatir enfermedades.

 Este súper alimento no es muy conocido, pero a continuación le vamos a dar una serie de razones por las que consumir apio diariamente puede ayudarle a llevar una vida saludable y beneficiarse de todo lo que puede aportarle para mejorar la salud.

Trata las infecciones de la vejiga

Las propiedades anti-inflamatorias y diuréticas que posee el apio son eficaces en el tratamiento de las infecciones de la vejiga así como para los cálculos biliares.

Salud de las articulaciones

Un vaso de jugo de apio al día ayuda a tratar la artritis o gota, así como otras dolencias debido a sus poderosos efectos anti-inflamatorios.

Reduce la inflamación

Como se ha mencionado anteriormente el apio es un buen anti-inflamatorio debido al poliacetileno que contiene y ayuda a reducir el dolor causado por la inflamación.

Presión arterial

Su contenido en potasio ayuda a bajar la presión arterial. Además su contenido en el compuesto llamado ftalidas ayuda a relajar los músculos que rodean las arterias dilatando los vasos y permitiendo que la sangre fluya libremente, lo que hace bajar la presión arterial aún más.

Reduce el colesterol

El compuesto ftalidas también reduce la cantidad de colesterol malo en el cuerpo ya que disparan la producción de ácidos biliares que trabajan para reducir el colesterol LDL en la sangre.

Tan solo comer dos tallos al día de apio puede ayudarle a reducir el colesterol.

Protección contra el cáncer

La combinación de compuestos del apio puede luchar contra varios tipos de cáncer, por un lado la luteolina flavonoide desempeña en el cuerpo un trabajo obstruyendo el crecimiento de células cancerosas, y por otro lado la ftalidas así como los poliacetilenos desintoxican las células cancerosas del cuerpo, previniendo así la enfermedad de cáncer y especialmente el cáncer de ovario.

Ayuda en la pérdida de peso

El apio contiene fibra lo que hará que se sienta saciado antes, además tiene muy pocas calorías, un tallo de apio tan solo tiene alrededor de 15 calorías. Por tanto el apio es un vegetal ideal para picar entre horas y así matar el hambre.

Diurético natural

El nivel de potasio y de sodio que contiene el apio hacen que sea un diurético natural, y es beneficioso para eliminar las toxinas dañinas del cuerpo.

Alivia los síntomas menstruales

La composición del apio hace que sea un vegetal eficaz para tratar los síntomas menstruales como la distensión abdominal, el dolor de cabeza o el dolor abdominal.

Alivia el estrés

Su contenido en magnesio hace que el sistema nervioso se calme y de ese modo alivia el estrés de modo natural.

Consumir apio en la cena puede ayudar a mejorar el sueño.

Trata el mal aliento

Masticar un trozo de apio refresca el aliento.

Ayuda con la digestión

Su gran contenido en agua y fibra soluble ayuda al buen funcionamiento del tracto digestivo evitando y tratando el estreñimiento.

Salud ocular

El apio contiene vitamina A que es beneficiosa para la salud de los ojos. Además muchos de los nutrientes que contiene el apio protegen a los ojos de la degeneración macular.

Propiedades anti-envejecimiento

Los antioxidantes que contiene este vegetal ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres, así como la vitamina E que contiene que favorece la salud de la piel manteniéndola nutrida e hidratada evitando así el envejecimiento prematuro.

Afrodisiaco

El apio contiene androstenol y androstenona, dos compuestos conocidos por aumentar el deseo sexual.


Fuente:

http://www.healthyfoodhouse.com/the-top-15-reasons-you-should-be-eating-celery-every-day/

viernes, 1 de mayo de 2015

EL CÁNCER SE ALIMENTA DE AZÚCAR






En 1931 el premio Nobel en medicina German Otto Warburg, descubrió por primera vez que las células cancerígenas tienen un metabolismo energético diferente comparado al de las células sanas. El quid de las tesis de este premio Nobel era que los tumores malignos, al contrario que los tejidos normales, presentan frecuentemente un incremento en la glicólisis anaeróbica -un proceso en el que las células cancerígenas usan la glucosa como carburante y obtienen como producto de desecho ácido láctico. Posteriormente, esta gran cantidad de ácido láctico generado por la fermentación de la glucosa de las células cancerígenas es transportada al hígado. Esta conversión de glucosa en lactato genera un pH más ácido en los tejidos cancerígenos, generando fatiga generalizada derivada de la elaboración del ácido láctico. Así, los tumores grandes tienden a exhibir un pH más ácido. Este ineficiente proceso de metabolismo energético produce únicamente 2 moles de Adenosín Trifosfato (ATP) de energía por un mol de glucosa. Extrayendo solamente alrededor del 5% (2 con respecto a 38 moles de ATP) de la energía disponible en los alimentos y en los almacenes de energía del cuerpo, el cáncer está desperdiciando energía, y el paciente se encuentra cansado y mal nutrido. Esta es la razón por la cual el 40% de los pacientes de cáncer mueren de malnutrición o caquexia.

En este punto del proceso cancerígeno, una orientación profesional acompañada de la auto disciplina del paciente son cruciales. El objetivo es mantener los niveles de glucosa en unos márgenes estrechos, para conseguir matar de inanición al cáncer y fortalecer el sistema inmunológico.

El índice glicémico mide cómo un determinado alimento afecta los niveles de glucosa en sangre, asignando a cada alimento un número dentro de una clasificación. Cuanto menor sea la puntuación obtenida más lento será el proceso de digestión y asimilación, lo que implica una absorción más gradual de los azúcares en la sangre. De forma paralela, una puntuación elevada significa que los niveles de glucosa se incrementan de forma rápida, lo que estimula al páncreas a segregar insulina para bajar los niveles de azúcar. Esta rápida fluctuación de los niveles de azúcar en sangre es contraproducente debido al estrés que genera en el cuerpo.

El azúcar en el cuerpo y la dieta:
El azúcar es un término genérico usado para identificar a los carbohidratos simples, lo que incluye monosacáridos como: fructosa (azúcar de frutas), glucosa (aparece en los frutos maduros, sangre y tejidos. Constituye el azúcar del organismo) y galactosa (aparece en lípidos complejos); y disacáridos como: maltosa (aparece en la malta o cebada germinada), lactosa (azúcar de la leche) y sacarosa (azúcar de mesa). Piense en estos azúcares como ladrillos de diferentes tamaños en una pared. Si la fructosa es el monosacárido dominante en la pared, se considera que el índice glicémico es más saludable, ya que este azúcar simple es absorbido lentamente en el intestino, para pasar después a convertirse en glucosa en el hígado. Lo que resulta en una lenta absorción de los alimentos es un descenso más gradual en los niveles de insulina. Cuando la pared de ladrillos se rompe durante la digestión, la glucosa es impulsada a través de la pared intestinal directamente al flujo sanguíneo, elevando rápidamente los niveles de glucosa. En otras palabras, hay una “ventana de eficiencia” para la glucosa en la sangre: niveles demasiado bajos le hacen sentir a uno letárgico y pueden derivar en hipoglucemia; niveles demasiado altos crean picos hiperglucémicos característicos de los diabéticos.

En 1997 los estándares para los niveles de glucosa en sangre de la Asociación de Diabéticos Americanos establecían una cantidad de 126 mg de glucosa por decilitro en la sangre o mayor en una persona diabética. Menos de 110 mg/dL era considerado normal, entre estos dos valores se consideraba que la persona padecía de intolerancia a la glucosa.

Las dietas de hoy en día con unos niveles tan altos en azúcar están teniendo efectos poco saludables en lo que concierne al azúcar en sangre. El exceso de glucosa en sangre puede contribuir a la proliferación de la cándida, deterioro de los vasos sanguíneos, enfermedades cardiacas y otros problemas. Entender y utilizar el índice glicémico es un importante aspecto a tener en cuenta al confeccionar la dieta de los pacientes con cáncer. Sin embargo, existe también evidencia que los azúcares pueden alimentar al cáncer de forma más eficiente que los almidones (polisacáridos formados por largas cadenas de azúcares simples, se encuentran en los vegetales en forma de granos, ya que son la reserva nutritiva de ellos. Aparecen en la papa, arroz, maíz y demás cereales), por lo que centrarse únicamente en el índice glicémico puede ser engañoso.

El índice glicémico es una herramienta útil para guiar al paciente hacia una dieta más saludable, pero no es infalible. Si sólo se usa el índice glicémico se puede deducir que una taza de azúcar blanca es más sana que una patata asada. Eso es así porque el índice glicémico de una comida azucarada puede ser menor que el de un alimento rico en almidón. Para asegurarse, recomendamos más verdura, menos fruta y la eliminación de los azúcares refinados en la dieta de los pacientes con cáncer.

Lo que dice la literatura:
En un estudio con humanos, a 10 personas sanas se les midió los niveles de glucosa en sangre en ayunas y el índice de fagocidad de los neutrófilos, que mide la capacidad de las células del sistema inmunológico para rodear y destruir a invasores como el cáncer. Una ingesta de 100 g de carbohidratos procedentes de la glucosa, sacarosa, miel y zumo de naranja, disminuyeron la capacidad de los neutrófilos de engullir bacterias. El almidón demostró no tener este efecto.

Un estudio de cuatro años de duración en el Instituto Público Nacional de Protección Medioambiental en los Países Bajos comparó los conductos biliares de 111 pacientes de cáncer con 480 pacientes sanos. Se encontró que el riesgo de cáncer asociado con la ingesta de azúcares, independientemente de otras formas de energía, era más del doble en los pacientes de cáncer. Además, un estudio epidemiológico en 21 países modernos que hacen un seguimiento de morbilidad y mortalidad (Europa, Norte América, Japón y otros) reveló que la ingesta de azúcar es un factor de riesgo muy importante que contribuye a un incremento en la incidencia de cáncer de pecho, particularmente en mujeres adultas.

Limitar el consumo de azúcar puede que no sea la única línea de defensa. Por ejemplo, un extracto botánico de la planta del aguacate (Persea americana) parece resultar prometedora en el tratamiento contra el cáncer.

Cuando un extracto purificado de aguacate llamado mannoheptulosa se añadió a un número de células cancerígenas que fueron testadas in vitro por investigadores del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Oxford en Gran Bretaña, se encontró que inhibían la captación de glucosa de las células cancerígenas de un 25 a un 75%, e inhibían la enzima glucokinasa responsable de la glicólisis. También inhibía la tasa de crecimiento de los cultivos de tumores cancerígenos.

Dado que las células cancerígenas derivan la mayor parte de su energía de la glucólisis anaeróbica, Joseph Gold, director del Instituto para la Investigación contra el Cáncer de Siracusa, previamente investigador en las Fuerzas Armadas de USA, encontró que una sustancia denominada sulfato de hidracina, usada en el combustible de los cohetes, podía inhibir la excesiva gluconeogénesis (conversión de los aminoácidos en azúcar) que ocurre en los pacientes con caquexia. El trabajo de Gold demostró la capacidad del sulfato de hidracina para reducir y curar la caquexia de pacientes con cáncer en estado avanzado. Un experimento controlado por placebo de 101 pacientes de cáncer que tomaron 6 mg de sulfato de hidracina 3 veces al día o un placebo demostró que después de 1 mes, el 83% de los pacientes tratados con sulfato de hidracina incrementaron su peso comparado con un 53% de los pacientes a los que se les administró un placebo. Un estudio similar por los mismos investigadores, fundado en parte por el Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda incluyó a 65 pacientes. Los que tomaron sulfato de hidracina, y estaban en buenas condiciones físicas antes que el estudio comenzara, vivieron una media de 17 semanas más.

El estamento médico está dejando pasar por alto el azúcar y su papel en la génesis del tumor. Tanto es así que el dispositivo de tomografía, denominado PET, cuyo coste es de medio millón de dólares, considerado como la herramienta más moderna y puntera en la detección de tumores, usa glucosa radioactiva en su escáner, para detectar las células cancerígenas hambrientas de azúcar. Los escáners PET se usan en el seguimiento de los pacientes de cáncer, así como para evaluar que los protocolos prescritos son efectivos.

En Europa, el concepto de que el azúcar alimenta al cáncer está tan asumido que los oncólogos usan el protocolo de Terapia Sistémica del Cáncer (SCMT). Concebida por Manfred Von Ardenne en Alemania en 1965, la SCMT implica inyectar a los pacientes con glucosa para incrementar las concentraciones de la misma, lo que disminuye los valores de pH en los tejidos cancerígenos debido a la formación de ácido láctico. A su vez, esto intensifica la sensibilidad térmica de los tejidos malignos e induce el rápido crecimiento del cáncer. A continuación se somete a los pacientes a una hipertermia en todo el cuerpo para estresar aún más a las células cancerígenas. SCMT fue testada en 103 pacientes con metástasis de cáncer o tumores primarios recurrentes en la primera fase de un estudio clínico en el Instituto Von Ardenne de Investigación Médica Aplicada en Dresde, Alemania. Los porcentajes de supervivencia de cinco años en pacientes que siguieron la terapia SCMT se incrementaron del 25 al 50%, y los de regresión del tumor se incrementaron del 30 al 50%. El protocolo induce un rápido crecimiento del cáncer, para poder tratarlo de forma más efectiva con terapias tóxicas y obtener de este modo una considerable mejora.

El irrefutable papel de la glucosa en el crecimiento y la metástasis de las células cancerígenas se puede tener en cuenta en muchas terapias. Algunas de éstas incluyen dietas designadas con el índice glicémico en mente para regular los incrementos de la glucosa en la sangre, lo que mata de hambre de forma selectiva a las células cancerígenas; soluciones parenterales bajas en glucosa, extracto de aguacate para inhibir la absorción de glucosa por las células cancerígenas, sulfato de hidracina para impedir la gluconeogénesis en las células cancerígenas y SCMT. Una paciente de 50 años con cáncer de pulmón, después de que su oncólogo de Florida le hubiera dado una sentencia de muerte, estaba dispuesta a cooperar y entendió la conexión que existe entre la nutrición y el cáncer. Cambió considerablemente su dieta, eliminando el 90% del azúcar que solía comer.

Fuentes:
- Bioquímica elemental de los Hidratos de Carbono.
- La alcalinidad como base de la salud.
- Blog de Alkaline Care.

Este espacio está siendo re-ordenado con consciencia

  Este blog atraviesa un momento de pausa y reestructuración. No para cambiar su esencia, sino para clarificarla . Con el tiempo, las pala...